Cuaderno de Rendimiento

Por qué tomar un curso de entrenamiento mental para corredores de montaña

2026.06.15
Por qué tomar un curso de entrenamiento mental para corredores de montaña

Sentada en el borde del maletero, con el aire frío de la mañana golpeándome la cara y el Tungurahua escondido tras un manto de nubes grises, me quedé mirando mis cordones durante diez minutos. No me dolía nada. No tenía una lesión en el sóleo ni me faltaba el aire. Simplemente, mi cabeza decía que no. Después de cinco años corriendo por estas laderas y de haber completado tres medias maratones —esos 21.0975 km que antes me llenaban de orgullo—, la alegría se había esfumado. Estaba en Ambato, a 2570 msnm, pero sentía que me faltaba el oxígeno emocional para dar el primer paso.

Aclaración antes de seguir: en este cuaderno hay enlaces de afiliado. Si decides comprar un programa entrando desde ahí, Hotmart me da una parte de la venta; tu cuenta queda igual, ni un dólar de más. Yo escribo aquí sobre cursos que pagué y probé en mis propias rutinas de entrenamiento durante semanas seguidas. Nota: si lo que sientes va más allá de la falta de motivación para entrenar —tristeza persistente, ansiedad fuera de la pista— por favor habla con un profesional de salud mental, no con un curso.

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El muro de los 2570 metros y el error 404

Como redactora UX, paso mis días diseñando flujos de usuario, intentando que nadie se pierda en una aplicación y eliminando cualquier rastro de fricción. Pero a principios de 2026, mi propio flujo interno estaba roto. Cada vez que sonaba la alarma, mi cerebro lanzaba un error 404: el deseo de correr no se encontraba por ninguna parte. Había pasado tres meses completando mis rutas por pura inercia, sintiendo que correr se había convertido en una tarea de oficina más, una obligación que tachar en mi lista de pendientes.

Me di cuenta de que el problema no era físico. Mis piernas estaban bien, pero mi mente estaba agotada. Vivir y entrenar en una ciudad como Ambato, con su altitud y sus cuestas empinadas, requiere una gestión de la fatiga que yo no estaba haciendo. Pensaba que el entrenamiento mental era algo reservado para los atletas de élite, para esos que salen en las portadas de revistas, y no para una amateur que solo quiere disfrutar de la montaña los fines de semana.

Primer plano de zapatillas de trail running sobre suelo volcánico húmedo en Ambato.

Cuando los mantras de Instagram dejan de funcionar

A mediados de enero, intenté solucionar mi crisis con lo que tenía a mano: frases motivacionales. Recuerdo subir una cuesta particularmente empinada, con el olor a eucalipto húmedo impregnándolo todo, y empezar a gritarme internamente (y a veces externamente) frases como “¡tú puedes!” o “el dolor es temporal”. El resultado fue desastroso. No solo no me sentí mejor, sino que me sentí ridícula y más agotada mentalmente. Esa opresión en el pecho que aparece justo antes de la subida más fuerte no era falta de aire; era ansiedad por el esfuerzo que venía.

Entendí que necesitaba algo más serio que un eslogan. Necesitaba herramientas. Fue entonces cuando decidí buscar formación específica. Si pagaba por zapatillas con amortiguación de última tecnología y por relojes que miden cada pulsación, ¿por qué no invertir en lo que realmente controla el motor? Así llegué a Entrenamiento Mental Para Deportistas, un programa que, a diferencia de los libros de autoayuda, prometía ejercicios prácticos para la psicología del rendimiento.

Si te encuentras en un punto similar, donde la montaña se siente más como una carga que como un refugio, te recomiendo leer sobre qué hacer cuando correr no te motiva pero quieres seguir entrenando. A veces, reconocer el bloqueo es el primer paso para desmantelarlo.

Entrenar la mente como si fuera un cuádriceps

Lo primero que aprendí es que la mente no se “motiva”, se entrena. El curso de rendimiento mental tiene una calificación de 5.0 en Hotmart por una razón: no te vende humo. Me obligó a trabajar en la concentración y en la gestión de la fatiga cognitiva. A fines de marzo, empecé a aplicar técnicas de segmentación de la atención. En lugar de pensar en los kilómetros que me faltaban para volver a casa, me enfocaba únicamente en el sonido rítmico de mis propios pasos sobre la tierra suelta.

La diferencia fue sutil pero profunda. No es que las cuestas se volvieran planas, es que mi diálogo interno dejó de ser un muro de errores. Aprendí a diferenciar entre la fatiga física real y la fatiga mental que intenta protegerte del esfuerzo. Como amateur, tendemos a pensar que nuestra mente no merece el mismo rigor que la de un profesional, pero la verdad es que nosotros tenemos menos tiempo, más estrés laboral y las mismas subidas frente a nosotros.

Mano escribiendo en un diario de entrenamiento mental en un sendero de eucaliptos.

La fatiga cognitiva: El reto de los que trabajamos con la cabeza

Aquí es donde entra mi perspectiva como redactora UX y por qué creo que este tipo de entrenamiento es vital para quienes tenemos trabajos de alta carga cognitiva o emocional. Si pasas ocho horas resolviendo problemas complejos, gestionando fricciones de usuarios o, en el caso de personal sanitario, cuidando vidas, tu energía mental al llegar a la montaña está bajo mínimos. Las técnicas de visualización estándar a veces fallan porque requieren una energía que ya no tienes.

El curso me enseñó a adaptar estas técnicas. En lugar de visualizaciones complejas que me agotaban más, aprendí a usar anclajes sensoriales. Un sábado por la mañana hace poco, mientras el sol empezaba a asomar por el valle de Ambato, utilicé la temperatura del aire en mis manos como un recordatorio de presencia. Ya no era una lucha contra la montaña, era una observación del momento. Esta distinción es crucial: el entrenamiento mental no es para “aguantar más dolor”, sino para procesar el esfuerzo de una manera que no te deje vacía por dentro.

No todo es psicología: El factor físico

A veces, el bloqueo mental es en realidad un grito de auxilio del cuerpo. Después de unas seis semanas de práctica mental, noté que algunos días el entrenamiento psicológico no bastaba. Fue entonces cuando recordé que la nutrición juega un papel fundamental en la claridad mental. Un cerebro mal alimentado no puede gestionar la ansiedad de una subida técnica.

Para complementar mi proceso, eché un vistazo al Curso de Entrenamiento y Nutrición Deportiva, que tiene 35 reseñas y una validación sólida en la comunidad. Entender cómo la glucosa afecta mis decisiones en carrera me ayudó a ver que mi “falta de voluntad” a veces era solo falta de carbohidratos en el momento adecuado. No soy nutricionista ni entrenadora, soy una corredora que ha tenido que aprender a leerse a sí misma para no tirar la toalla. Puedes profundizar en esto en mi artículo sobre nutrición deportiva y enfoque mental en carreras de larga distancia.

Sendero empinado de montaña rodeado de eucaliptos bajo la luz del sol andino.

¿Vale la pena la inversión para un amateur?

Si llevas meses corriendo por inercia, si has perdido la chispa de por qué empezaste a subir cerros o si sientes que tu cabeza te sabotea antes de empezar, la respuesta es sí. No es un gasto, es una herramienta de mantenimiento para tu activo más importante. El trail running en altitudes superiores a los 2500 metros incrementa la carga mental de forma exponencial; ignorar eso es receta segura para el abandono.

Hoy, cuando subo hacia las faldas del Tungurahua, sigo sintiendo el esfuerzo. Mis pulmones siguen trabajando duro y mis piernas a veces queman. Pero la voz que decía “basta” se ha convertido en una voz que dice “estamos haciendo esto”. He recuperado el placer de sentir el eucalipto y el frío, no porque la montaña sea más fácil, sino porque mi mente es más fuerte. Si quieres ver cómo ha sido mi evolución paso a paso, te invito a leer mi opinión del curso entrenamiento mental deportistas tras semanas de práctica.

No dejes que tu diálogo interno sea el único obstáculo que no puedas superar. Al final del día, todos somos aficionados buscando un momento de paz en la cima, y para llegar allí, hay que entrenar tanto el corazón como la cabeza. Si sientes que estás lista para dejar de pelear contigo misma en cada kilómetro, dale una oportunidad a un programa estructurado como Entrenamiento Mental Para Deportistas. Nos vemos en el sendero.

Importante: Aquí comparto lo que he vivido en primera persona -- ningún consejo médico, financiero ni legal. Lo que funcionó para mí puede que no funcione para ti. Habla con tu médico, asesor o abogado antes de tomar decisiones que realmente importen.