Cuaderno de Rendimiento

Mi progreso con el curso entrenamiento mental deportistas en alta montaña

2026.07.06
Mi progreso con el curso entrenamiento mental deportistas en alta montaña

La alarma vibró sobre la mesa de noche poco antes de que amaneciera. Afuera, la llovizna andina golpeaba los vidrios con esa insistencia gris de los martes en Ambato. Me quedé mirando el techo, con el sabor amargo del café que dejé a medio tomar en la cocina, sintiendo que mis piernas estaban listas para los senderos pero mi cabeza no tenía la menor intención de moverse. Llevo cinco años subiendo las laderas del volcán Tungurahua, pero en esos meses de principios de 2026, algo se había roto. Completar la distancia oficial de media maratón de 21.0975 km ya no me daba alegría; era un trámite, una carga pesada que me hacía cuestionar por qué seguía gastando mis fines de semana en esto.

Antes de seguir, una aclaración necesaria: en este cuaderno comparto enlaces de afiliado. Si decides probar alguno de estos programas entrando desde aquí, la plataforma Hotmart me da una comisión por la venta, aunque para ti el precio sea exactamente el mismo. Solo escribo sobre cursos que yo misma he pagado y probado durante mis semanas de entrenamiento real. Nota importante: no soy psicóloga ni profesional de la salud. Si lo que sientes es una tristeza profunda o ansiedad que afecta tu vida diaria, por favor busca a un profesional de salud mental; un curso online no reemplaza una terapia.

Nota: participo en programas de afiliación. Si haces clic en ciertos enlaces y realizas una compra, puedo recibir una comisión -- tu precio no cambia.

El muro que no estaba en las piernas

En enero, decidí que no podía seguir así. Mi problema no era la falta de aire ni el dolor en las rodillas. Mi problema era ese diálogo interno que empezaba antes de ponerme las zapatillas. Tras investigar un poco, encontré el programa Entrenamiento Mental Para Deportistas. Me llamó la atención porque tenía una calificación perfecta de 5.0 en Hotmart, algo raro de ver, y se enfocaba precisamente en lo que yo necesitaba: la psicología del rendimiento para gente que no vive del deporte pero se lo toma en serio.

Al principio, me sentí un poco ridícula. ¿Entrenar la mente? ¿Yo, una UX writer de 38 años que solo corre por los montes? Pero luego entendí que la cabeza es un músculo más. Para organizar mi progreso, utilicé el Kit de Plantillas para Entrenadores Personales. Aunque está diseñado para coaches, me sirvió para anotar no solo mis kilómetros, sino mi nivel de frustración y mi capacidad de concentración cada semana. No quería solo correr; quería volver a disfrutar del olor a eucalipto húmedo y el crujido de la ceniza volcánica bajo mis pies a 3000 metros de altitud sin estar pensando en cuándo se acabaría el suplicio.

Primer plano de zapatillas de trail running sobre ceniza volcánica y hojas de eucalipto húmedas.

Marzo: El día que tropecé con la realidad

A mediados de marzo, en una tarde de neblina cerrada, intenté aplicar una de las técnicas de meditación en movimiento que sugería el curso. Estaba subiendo una cuesta empinada y trataba de "vaciar la mente". Fue un error de novata. Estaba tan concentrada en mi respiración interna que ignoré el terreno real y terminé tropezando con una raíz de pino, cayendo de bruces sobre el lodo. Me quedé ahí un momento, sintiendo el frío de la tierra, dándome cuenta de que el entrenamiento mental no se trata de abstraerse del mundo, sino de estar más presente que nunca.

Esa semana aprendí que el entrenamiento en altitud, especialmente cuando te acercas a las zonas altas del Tungurahua (que llega hasta los 5023 msnm), requiere una gestión brutal de la fatiga percibida. No se trata de ignorar el cansancio, sino de cambiar la forma en que le hablas a ese cansancio. Empecé a leer sobre el diálogo interno positivo y rendimiento en corredores populares de trail y mi enfoque cambió. En lugar de decirme "ya no puedo más", empecé a usar frases cortas y neutras: "un paso, otro paso, la cima está ahí".

También me di cuenta de que mi nutrición estaba fallando, lo que aumentaba mi agotamiento mental. Complementé el proceso revisando el Curso de Entrenamiento y Nutrición Deportiva. Con sus 35 reseñas positivas, me ayudó a entender que la falta de glucógeno a veces se disfraza de falta de voluntad. Si quieres profundizar en esto, te recomiendo leer sobre nutricion deportiva y resistencia mental para corredores de fondo amateurs.

La carga cognitiva y el secreto de la recuperación

Aquí es donde descubrí algo que no esperaba, y es mi observación más personal de estos seis meses: el entrenamiento mental genera una carga cognitiva mucho mayor al principio, pero reduce drásticamente el tiempo de recuperación física. Suena contradictorio, pero lo noté tras las sesiones largas de junio. Cuando entrenas la mente para procesar el esfuerzo sin entrar en pánico, el sistema nervioso central parece estresarse menos. Mis piernas terminaban igual de cansadas, pero mi cuerpo no se sentía "vaciado" durante tres días como antes.

A continuación, detallo los recursos que he estado usando para este experimento personal:

Comparativa de herramientas de rendimiento mental y físico

Programa Enfoque Principal Lo que más me sirvió Dificultad
Entrenamiento Mental Deportistas Psicología del rendimiento Manejo del diálogo interno en subida Alta (requiere práctica diaria)
Curso Nutrición Deportiva Fisiología y alimentación Evitar pájaras por falta de energía Media (ajuste de hábitos)
Summer Fitness Variedad de rutinas Romper la monotonía del plan habitual Baja (es un reto corto)
Página de diario personal con notas sobre entrenamiento mental y gafas de sol deportivas.

Junio: El silencio en la subida técnica

Recuerdo un domingo despejado de junio. Estaba enfrentando un tramo técnico con 400 metros de desnivel positivo acumulado en poco espacio. Sentí esa presión familiar en el pecho, esa ansiedad de querer llegar rápido a la cima para que el dolor parara. Pero esta vez, en lugar de acelerar y quemarme, me detuve internamente. Apliqué una técnica de visualización que aprendí en el curso de Entrenamiento Mental Para Deportistas.

La voz pequeña en mi cabeza, esa que siempre me decía que si caminaba un poco nadie se enteraría, apareció puntual. Pero esta vez tuve una respuesta calmada: "Caminar es parte del plan, no es una derrota". Al soltar la ansiedad de la velocidad, la presión en el pecho desapareció. No fue magia respiratoria, fue simplemente soltar la expectativa. Terminé la ruta más rápido que el año pasado, pero sobre todo, terminé con ganas de volver el próximo fin de semana. He estado escribiendo sobre esto en mi opinión del curso entrenamiento mental deportistas después de aplicarlo en el mundo real.

Si sientes que estás en esa meseta donde el cuerpo responde pero la mente te boicotea, quizás es momento de dejar de comprar zapatillas nuevas y empezar a invertir en lo que pasa entre tus orejas. A veces, un reto estructurado como Summer Fitness puede ser el empujón inicial para recuperar el ritmo antes de meterte de lleno en la psicología deportiva profunda. Sea lo que sea que elijas, recuerda que en la montaña, como en la oficina de UX writing en la que paso mis mañanas, la persistencia es un músculo que se entrena con paciencia y mucha honestidad frente al espejo.

Nos vemos en los senderos del Tungurahua. Ojalá que la próxima vez que te cruces con una raíz, sea porque estás disfrutando tanto del paisaje que se te olvidó mirar al suelo por un segundo.

Importante: Aquí comparto lo que he vivido en primera persona -- ningún consejo médico, financiero ni legal. Lo que funcionó para mí puede que no funcione para ti. Habla con tu médico, asesor o abogado antes de tomar decisiones que realmente importen.